Hoy
Con Better Nómina
Los cálculos viven en hojas que cada reforma y cada actualización puede romper, y que nadie vuelve a revisar.
El cálculo lo hace el sistema, con las tarifas del ejercicio y su publicación a la vista. Se revisan con cada reforma fiscal y cambio de ejercicio, no en cada hoja.
Los acumulados y los reportes por periodo se sostienen a mano: es la carga más pesada del mes y la que menos se nota hasta que sale mal.
Los acumulados se generan del flujo natural de trabajo, por periodo, por trabajador y por empresa.
Conciliar el banco pide gente registrando y validando movimiento por movimiento.
Cada movimiento se empareja contra el estado de cuenta. Sólo revisas lo que no cuadró, y aparece con nombre.
Las correcciones van y vienen por correo. La bandeja se llena de archivos y de versiones, y el flujo se hace más pesado.
Lo que se pide y lo que se corrige vive en el mismo flujo, con fecha y con quién lo pidió. No en un correo ni en un chat.
Cada área trabaja con su tiempo y su objetivo. El trabajo se pierde en la entrega de una a otra.
Cada paso tiene su área y su rol. Asignas empresas, clientes y nóminas, cada quien ve lo suyo, y su bandeja le marca los pendientes que tenga.
Las facturas y los recibos viven en carpetas y discos duros que se dañan, se pierden o nadie encuentra.
Todo vive en un solo lugar y se consulta por nómina: la factura, el recibo y el comprobante del banco. Con respaldos diarios.
Los recibos se mandan uno por uno.
Cada trabajador entra a su portal y descarga el suyo.